LOS DESAFÍOS DE LA ECONOMÍA ARGENTINA.- Por Carlos Gabriel Samper.-
La economía Argentina está en una encrucijada, si estamos ante la primera etapa de una reconstrucción seria o si solo un momento de una recuperación que puede fracturarse.
Durante años hablar de Argentina era hablar de inflación, controles cambiarios, déficits crónicos y altos, desconfianza internacional y crisis repetidas. Campeones mundiales de la cesación de pago y de incumplimientos internacionales.
Hoy la situación actual ha cambiado, la inflación bajando, tenemos superávit fiscal, superávit comercial, superávit en cuenta corriente, energía y minería juegan a favor; los mercados han aumentado la confianza llegamos a menos de 450 puntos de riesgo país.
Hay una mejora real, pero el mayor error puede aparecer cuando una mejora real se confunde con una victoria definitiva.
El cambio económico es real, Argentina lleva dos años de superávit fiscal financiero (es decir que no solo se pagan los gastos sino también los intereses de la deuda), esto en nuestro país es una rareza; siempre fuimos vistos como una máquina de gastar más de que se tiene.
El gasto del estado es el ancla de la economía y exige disciplina todos los meses.
La inflación, ha bajado, ya no estamos con Massa cuando la inflación eran tres dígitos anuales, pero tampoco es el paraíso, falta camino para recorrer, igualmente economías vecinas también ocuparon tiempo en llegar a un dígito anual (Uruguay 8 años, Chile mas de 10 años).
La actividad económica mostró algunos signos de recuperación, en 2025 la economía volvió a crecer y en los primeros meses de 2026 continúa.
Vaca Muerta dejó de ser una promesa y es una realidad concreta, palanca de divisas, producción de energía (gas como petróleo no convencional). Como un giro copernicano, Argentina pasa a ser un exportador muy fuerte de energía.
Si vamos a los números macro, por primera vez en muchos años, Argentina no solo que está ajustando sus gastos sino que está generando dólares; el superávit comercial sigue firme, la cuenta corriente a finales de 2025 comenzó a dar superávit y las reservas del Banco Central comenzaron a subir de una forma rápida.
Veamos los desafíos:
Las mejoras cambiarias no significan que la Argentina está blindada, si bien el aumento de reservas le da mucho oxígeno, pero se necesita consolidar reservas, generar confianza y demostrar que se puede superar épocas de tensiones cambiarias.
El otro desafío lo tienen las provincias: El gobierno nacional está enfocado en bajar el gasto, si ve un aumento de los ingresos automáticamente baja impuestos (Como lo ha hecho con las retenciones), es decir que los fondos de coparticipación no van a subir. Es por eso que el gran desafío lo tienen los estados provinciales. Vemos como algunas provincias siguen aumentando el gasto público como si nada hubiera cambiado, puede haber el año próximo cesaciones de pago en los estados provinciales y eso puede erosionar la confianza externa.
Un crecimiento mas democrático: El crecimiento económico 2025 y lo que va de 2026 no significa que todos los sectores estén floreciendo al mismo ritmo, ni que todas las familias lo sientan igual. El gran desafío Argentino, para lo que queda de este año 2026 y el próximo, es lograr que la estabilización se convierta en mejora cotidiana para una mayor cantidad de sectores, antes de que el desgaste político erosione la paciencia social y se pierda todo el sacrificio hecho.
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